
UN PAVO REAL EN EL REINO DE LOS PINGUINOS
Los pingüinos eran jefes ordenados, leales y trabajaban en grupo. Se creía que eran los más volubles y menos confiables, los mayores llevaban a los menores por el camino del éxito.
Un muy buen día conocieron a unas aves muy interesantes y llamaron su atención por su capacidad gerencial, experiencias y realizaciones, decidieron invitarlos a su país.
Uno de esas aves era Pedro el pavo real, quien realmente era una antitesis de la pinguinidad.
Lo único que importaba era el talento y la inteligencia. La inasistencia, la creatividad y las realizaciones eran los valores principales.
Para todos era un hecho que pedro era un pavo exitoso, talentoso y productivo estaban contentos con los notables resultados de su trabajo, pero les preocupaba su naturaleza llamativa y vistosa y lo invitaron a vestirse como pingüino o que pintara sus alas de blanco y negro ya que tenia que comportarse como ellos para que todos se sintieran bien.
Las aves exóticas deciden cambiar la cultura tan arraigada de los pingüinos y desarrollan estrategias para convertirse en agentes de cambio.
Pedro el pavo fue el primero que decidió alejarse de este reino y encontró un nuevo país llamado el reino de las oportunidades donde sabían que para triunfar es indispensable la aceptación y la confianza y el lema era “la diversidad en grandes”
